Ibuprofeno y salud renal: lo que necesitas saber

Todos, en algún momento, hemos recurrido a un analgésico para aliviar un dolor de cabeza, una inflamación o una molestia puntual. El ibuprofeno, junto con el paracetamol, forma parte del botiquín de millones de personas. Pero lo que a veces se nos escapa es que ningún medicamento es completamente inocuo, y su uso continuado o sin control puede acarrear consecuencias importantes para nuestra salud. Especialmente, para nuestros riñones.

El doctor Borja Quiroga, nefrólogo en el Hospital Universitario La Princesa y autor del libro Por mis riñones que hoy como bien, lanza una advertencia clara: el consumo prolongado de ibuprofeno puede afectar al riñón de hasta cinco formas distintas.

¿Cómo daña el ibuprofeno al riñón?

Las dos principales formas en las que el ibuprofeno puede perjudicar a nuestros riñones son:

  • Efecto tóxico directo: daña unas células muy específicas del riñón, las células tubulares, esenciales para el filtrado y la eliminación de residuos.
  • Reducción del flujo sanguíneo renal: cuando tomamos ibuprofeno, puede disminuir la cantidad de sangre que llega al riñón. Esto provoca un entorno de baja oxigenación (hipoxia) que compromete su funcionamiento con el tiempo.

Además, existen otras formas menos comunes de daño, relacionadas con reacciones alérgicas o inmunológicas que también pueden afectar a la función renal.

El mensaje del doctor Quiroga es claro: no se trata de eliminar por completo estos medicamentos, sino de usarlos con responsabilidad. En momentos puntuales y siguiendo la pauta médica, el ibuprofeno puede ser muy útil. El problema aparece cuando lo tomamos con frecuencia, sin control, como si no tuviera efectos secundarios.

La ciencia ya ha dado la voz de alarma: un estudio publicado en la Clinical Journal of the American Society of Nephrology señala que las personas que consumen AINEs como el ibuprofeno de forma habitual tienen hasta un 93% más de riesgo de sufrir un deterioro significativo en su función renal. Y aunque el paracetamol parece algo menos agresivo, su uso prolongado también puede comprometer los riñones, como lo confirma una revisión publicada en Annals of the Rheumatic Diseases.

¿Cómo podemos proteger nuestros riñones?

La buena noticia es que cuidar de nuestros riñones está en nuestras manos. Estos son los tres consejos clave del doctor Quiroga para mantener una buena salud renal:

  1. Hazte una revisión sencilla. Un análisis de sangre y orina puede decirnos mucho sobre cómo están funcionando nuestros riñones. La creatinina y las proteínas en orina son marcadores clave para descartar una enfermedad renal.
  2. Cuida tu alimentación. Reducir la sal y evitar los productos ultraprocesados es una forma muy efectiva de no sobrecargar nuestros riñones.
  3. Controla enfermedades que afectan al riñón. La hipertensión y la diabetes son dos de las principales causas de enfermedad renal crónica. Mantenerlas bajo control es esencial para prevenir complicaciones.

Desde ALCER Giralda+Huelva trabajamos cada día para que la salud renal sea una prioridad. Informar, acompañar y prevenir son nuestras herramientas para ayudarte a cuidar de ti.

Si tienes dudas, si necesitas orientación médica o simplemente quieres saber más sobre cómo mantener unos riñones sanos, cuenta con nosotros. Estamos aquí para ti.

Porque cuando se trata de salud, la información marca la diferencia.

 Si deseas más información, puedes encontrar la noticia completa aquí: https://lc.cx/K68kXD

Comparte esto