El Hospital Clínic impulsa una estrategia para reducir el impacto ambiental de la diálisis

La diálisis es un tratamiento esencial para miles de personas con enfermedad renal crónica, pero también supone un importante impacto ambiental. En España, cerca de 30.000 personas reciben tratamiento de diálisis y cada sesión de hemodiálisis hospitalaria implica un elevado consumo de agua, electricidad y materiales sanitarios.

En este contexto, el equipo de nefrología del Hospital Clínic de Barcelona ha desarrollado una estrategia pionera para reducir la huella ambiental de la diálisis sin comprometer la calidad asistencial ni la seguridad de los pacientes.

Un tratamiento imprescindible con gran impacto ambiental

Cada paciente en hemodiálisis suele someterse a tres sesiones semanales —e incluso cuatro en los casos más complejos— para sustituir la función de los riñones y filtrar la sangre. Cada sesión hospitalaria puede consumir alrededor de 400 litros de agua, 22 kWh de electricidad y generar cerca de 2 kilos de residuos sanitarios, entre jeringuillas, filtros y bolsas de diálisis.

Según datos del Clínic, la hemodiálisis es actualmente la cuarta actividad hospitalaria no quirúrgica que más emisiones produce.

Tras varios años de trabajo conjunto entre profesionales de nefrología y responsables de sostenibilidad, el hospital ha logrado importantes avances durante 2025:

  • Reducción del 22% de emisiones de CO₂ por sesión. 
  • Descenso del consumo eléctrico de 24 kWh a 18 kWh por sesión. 
  • Reducción del consumo de agua de 424 a 325 litros. 
  • Disminución de residuos generados de 2,3 kilos a 1,7 kilos por sesión. 

La tecnología y las terapias domiciliarias, claves del cambio

Uno de los pilares de esta transformación ha sido la apuesta por las terapias domiciliarias, como la diálisis peritoneal y la hemodiálisis en casa, que crecieron un 40% durante el último año.

Este modelo no solo mejora la comodidad y autonomía de muchos pacientes, sino que también reduce desplazamientos en ambulancia y transporte privado, disminuyendo así las emisiones contaminantes.

A ello se suma la incorporación de nuevas tecnologías más eficientes, como:

  • Sistemas de purificación de agua capaces de aprovechar hasta el 75% del agua utilizada. 
  • Renovación de equipos y monitores de menor consumo energético. 
  • Nuevos sistemas de climatización más sostenibles. 

Desde el hospital recuerdan que el sector sanitario genera aproximadamente el 5% de las emisiones globales, por lo que avanzar hacia modelos más sostenibles se ha convertido en una necesidad.

La enfermedad renal crónica afecta ya a cerca del 15% de la población y los expertos advierten de que seguirá aumentando en los próximos años. 

Desde ALCER Giralda y Huelva valoramos positivamente este tipo de avances, que ponen el foco en una atención renal más eficiente, responsable y adaptada a los desafíos del futuro.

💧🌍 ¿Sabías que una sola sesión de hemodiálisis puede consumir hasta 400 litros de agua y generar cerca de 2 kilos de residuos sanitarios?

En España, alrededor de 30.000 personas reciben tratamiento de diálisis, por lo que avanzar hacia modelos más sostenibles es un reto cada vez más importante ♻️

El Hospital Clínic de Barcelona ha conseguido reducir un 22% las emisiones de CO₂ por sesión y disminuir notablemente el consumo de agua y electricidad gracias a nuevas tecnologías y al impulso de las terapias domiciliarias 🙌.

Un avance que demuestra que es posible cuidar de las personas y también del planeta 🌱.

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