Por primera vez, los riñones dejan de ser invisibles en la conversación global sobre salud.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha aprobado una resolución histórica que insta a los países a priorizar la prevención, detección y tratamiento de las enfermedades renales. Un paso que, desde ALCER, celebramos con fuerza, porque representa un reconocimiento real a las necesidades de millones de personas en todo el mundo.
Esta resolución, promovida por Guatemala y respaldada por numerosos países, entre ellos España, marca un punto de inflexión: reconoce oficialmente que la enfermedad renal crónica (ERC) es un problema de salud pública creciente, con graves consecuencias sanitarias, sociales y económicas.
Un problema silencioso que afecta a millones
Hoy, entre el 10 y el 15 % de la población mundial padece enfermedad renal. Y lo más preocupante es que muchos ni siquiera lo saben. Si no se actúa ya, la ERC se convertirá en la quinta causa de muerte global en 2050.
La OMS lanza un mensaje claro: necesitamos actuar de forma integral, especialmente en países de ingresos medios y bajos, pero también en los desarrollados, donde la prevalencia de esta patología no deja de crecer.
¿Qué pide la OMS a los países?
Este acuerdo no es simbólico. Es un compromiso con medidas concretas:
- Incluir la prevención, el diagnóstico precoz y el tratamiento de la enfermedad renal en los sistemas de salud nacionales.
- Garantizar el acceso equitativo a terapias sustitutivas, como la diálisis y, muy especialmente, el trasplante renal, reconocido como la opción prioritaria.
- Impulsar el uso de nuevos medicamentos que pueden ralentizar la progresión de la enfermedad.
- Aumentar la concienciación pública, reforzar la investigación y la formación de profesionales.
- Y algo fundamental: no dejar atrás a nadie, ni siquiera en contextos de emergencia sanitaria.
Una oportunidad real para transformar vidas
La comunidad médica y científica ha acogido esta decisión con entusiasmo. Desde la Sociedad Española de Nefrología, su presidente, Emilio Sánchez, la califica de “hecho histórico”, y recuerda que refuerza el trabajo que ya se está realizando junto al Ministerio de Sanidad.
También desde la Organización Nacional de Trasplantes se aplaude el respaldo explícito al trasplante como tratamiento prioritario. En palabras de su directora, Beatriz Domínguez-Gil, “esto impacta directamente en la supervivencia y calidad de vida de los pacientes”, especialmente en un contexto global en el que las diferencias de acceso son enormes.
La voz de ALCER: que los pacientes dejen de ser invisibles
Para ALCER, esta resolución supone un avance largamente esperado. Nuestro presidente, Daniel Gallego, lo resume con una frase que lo dice todo:
“Reconocer la ERC como prioridad global ayuda a que los pacientes renales dejen de ser invisibles.”
Pero no nos conformamos con el reconocimiento. Desde ALCER pedimos a todos los gobiernos, y especialmente al español, que pongan en marcha de forma urgente las recomendaciones de la OMS.
Que inviertan en prevención, en educación, en equidad. Que garanticen que nadie se queda sin diagnóstico, sin tratamiento, sin futuro.
Ahora toca cumplir
Esta resolución no puede quedarse en el papel. Es el momento de pasar a la acción y convertir las palabras en políticas, recursos y cuidados reales.
Porque cuidar de la salud renal es cuidar de millones de personas. De su bienestar, su dignidad y su derecho a vivir con calidad. Desde ALCER Giralda+Huelva, seguiremos trabajando para que así sea.
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