Las olas de calor suponen un riesgo añadido para las personas con Enfermedad Renal Crónica (ERC). Los especialistas alertan de que las altas temperaturas pueden aumentar los casos de fracaso renal agudo, especialmente cuando se produce una deshidratación.
Sin embargo, existe una importante particularidad: ni beber poca agua ni beber demasiada es la solución.
El delicado equilibrio de la hidratación
Durante el calor, el organismo pierde líquidos y minerales a través del sudor. En una persona con ERC, la deshidratación reduce el flujo de sangre a los riñones y puede acelerar el deterioro de su función.
Pero, por otro lado, las personas con enfermedad renal avanzada o en hemodiálisis suelen tener restringida la ingesta de líquidos. Beber más de lo indicado puede provocar una sobrecarga de líquidos, hipertensión o incluso un edema agudo de pulmón.
Además, la pérdida de sodio y potasio por el sudor puede alterar el equilibrio de estos minerales y aumentar el riesgo de arritmias, debilidad muscular o calambres.
Cómo proteger la salud renal durante una ola de calor
Para reducir el riesgo de complicaciones, los especialistas recomiendan:
- Evitar la exposición al sol entre las 12:00 y las 18:00 horas.
- Permanecer en lugares frescos y bien ventilados.
- Controlar el peso diariamente para detectar pérdidas o retención de líquidos.
- No modificar la medicación ni la cantidad de líquidos permitida sin consultar con el equipo de Nefrología.
- Consumir frutas de verano, como sandía o melón, con moderación si existe restricción de potasio o líquidos.
Ante cualquier duda, consulta con tu nefrólogo
No existe una cantidad de agua recomendada igual para todas las personas con Enfermedad Renal Crónica. La pauta de líquidos debe adaptarse a cada paciente según el estadio de la enfermedad, el tratamiento y las indicaciones de su equipo médico.
Si durante una ola de calor aparecen síntomas como mareos, bajadas de tensión, calambres, dificultad para respirar o disminución importante de la orina, busca atención sanitaria cuanto antes.
Recuerda: no esperes a encontrarte mal. Si tienes Enfermedad Renal Crónica, habla con tu nefrólogo o con tu equipo sanitario para saber cómo protegerte durante los días de calor extremo. Seguir sus recomendaciones puede prevenir complicaciones graves y cuidar de tu salud renal.
Puedes acceder a la noticia completa aquí: https://goo.su/1433ERq

